Vitrocerámicas

Vitrocerámicas

Desde que apareció la vitrocerámica, ha supuesto un cambio muy importante en los hogares y en el sector profesional. Ahora los usuarios pueden cocinar de una forma más segura y sin tener que preocuparse tanto a la hora de realizar el mantenimiento. 

Mejores marcas para comprar vitrocerámica 

Mucha gente no presta a las marcas la atención necesaria y por ahorrarse un poco de dinero aparecen resultados que no son los que esperaban. Hay que tener en cuenta que estas compañías son tan conocidas por su éxito en estos productos. En la actualidad las mejores marcas de vitrocerámicas son las siguientes: 

1) Bosch 

Compañía multinacional que ofrece una amplia gama de productos, todos de gran calidad y fabricada con los mejores materiales que se pueden encontrar en el mercado. 

2) Siemens 

Esta marca siempre ha sido reconocida por invertir una gran cantidad de dinero en el desarrollo de sus productos para ofrecer a los clientes los mejores resultados

3) Balay 

Compañía centrada en la producción de productos para el hogar desde 1947. Aunque sus productos son de la más alta calidad, ha sabido posicionarse en el mercado por los precios tan competitivos que oferta. 

4) Teka 

Multinacional alemana fundada en 1924 especializada en productos de cocina. A día de hoy opera en Europa, Asia y América. Su gran compromiso con el sector les han hecho ser un punto de referencia que hay que tener en cuenta a la hora de adquirir este tipo de productos. 

5) Cecotec 

Empresa centrada en los pequeños electrodomésticos y artículos para el hogar. En todo momento buscan soluciones novedosas para adaptarse a los constantes cambios que viven los usuarios. 

¿Qué tipos de vitrocerámica existen en el mercado? 

En el mercado nos podemos encontrar dos tipos de vitrocerámica

1) Placas vitrocerámicas 

Son las vitrocerámicas de toda la vida, aunque profesionalmente son llamadas ?radiantes?. Este nombre es debido a que irradian calor a lo que se encuentra a su alrededor. Funcionan mediante una resistencia que se encarga de aumentar la temperatura y transmitirla al exterior, de este modo todo lo que esté en contacto con la placa aumenta su temperatura. Una de sus ventajas es que puedes utilizar cualquier tipo de recipiente para realizar tus elaboraciones. 

2) Vitrocerámicas de inducción 

Estos modelos funcionan de forma totalmente diferente a los anteriores. En la parte interior se encuentran varias bobinas que generan campos electromagnéticos. De este modo se consigue que únicamente calienten los recipientes que han sido especialmente diseñados para estas vitrocerámicas, que están hechos con material ferromagnético. 

Cuando uno de estos recipientes es colocado sobre la vitrocerámica, se hace contacto con el campo electromagnético y se empieza a generar calor. El resultado es que es un producto más seguro, eficiente y rápido. 

Las ventajas de los sistemas de inducción son las siguientes: 

  • Los recipientes son calentados de forma más rápida debido a que el calor es producido directamente desde el fondo. 
  • No tienes que preocuparte si se te olvida algo sobre la placa, no se calentará ni se quemará. 
  • Cuando algún líquido se derrama durante alguna preparación, no se quema como en otras vitrocerámicas. A la hora de limpiar lo único que hay que hacer es pasar un paño húmedo. 
  • Consumen menos energía debido a que consiguen calentarse en menos tiempo, de este modo estarás ahorrando en tu factura de la luz todos los meses. Cuando utilizas un recipiente más pequeño que la zona donde va a cocerse, el calor de alrededor tampoco se perderá. 

¿Cómo escoger una vitrocerámica? 

Dependiendo del tipo de cocina que quieras hacer, tu presupuesto y tus características y necesidades, necesitarás invertir en una vitrocerámica u otra. Sin embargo, hay diferentes aspectos que debes de tener en cuenta para realizar una compra de la que no te arrepientas. 

1) Tipo de energía 

Las placas se pueden clasificar dependiendo del tipo de energía que utilizan: gas o eléctricas. 

  • Placas de gas: Las tradicionales que utilizan un quemador de llama, donde puedes ver el fuego. Es cierto que calientan de forma más rápida que las eléctricas, motivo por el que energéticamente hablando son más eficaces y respetan el medio que nos rodea. El punto negativo es que se necesita dedicar más tiempo a la limpieza y a comprobar que no hay nada que obstruya los quemadores. También es aconsejable que cada cierto tiempo pasen una revisión para evitar escapes de gas. 
  • Placas eléctricas: Pueden encontrarse de dos tipos, de vitrocerámica y de inducción. 

El ahorro no depende únicamente del consumo energético, aunque es recomendable adquirir una placa que su eficiencia energética sea elevada para ahorrar en las facturas de la luz. Una vitrocerámica puede emitir, de media, unos 420 gramos de CO2 por cada kW/h. Por otro lado, las placas de inducción emiten 350 gramos de CO2 por cada kW/h. 

Con la evolución de las tecnologías también se pueden encontrar en el mercado placas inteligentes, que te permiten programar el tiempo que quieres dejarlas encendida y detectan cuándo hay un recipiente sobre ellas, así saben si deben apagarse o encenderse. 

Para comprobar si tu menaje es apto para las placas de inducción lo único que tienes que hacer es acercar un imán a tus sartenes y cazuelas, si se pega es posible utilizarlas sin ninguna preocupación. 

2) Consumo energético 

De media, un hogar en España consume 4300 kWh. Esto es debido en gran parte a los electrodomésticos, encargados de este gasto energético. Para reducir este consumo y las facturas es necesario centrarse en la eficiencia energética y utilizarlos siempre con responsabilidad. 

El consumo energético total en las casas españolas de las placas eléctricas alcanza el 9 %. Puede parecer un porcentaje pequeño, pero no lo es. Esto quiere decir que mucha gente aún no tiene modelos eficientes, como las de gas o las de inducción, ya que no es necesario esperar tanto tiempo para calentar; esto se traduce en un ahorro de hasta un 30 % al año.  

3) Tamaño 

No todas las familias necesitan el mismo número de fuegos. Puedes encontrar placas desde dos hasta cinco, así puedes ajustarlo a tus necesidades. Cuando lo hayas decidido, también debes centrarte en el tamaño de cada uno. Presta atención a esta decisión ya que los recipientes también tendrán que adaptarse a él para que la energía y el calor no se malgasten. 

Lo más aconsejable es utilizar menaje cuyo diámetro sea un poco más grande que la zona de cocción para aprovechar el calor por completo. 

Las placas pueden ser circulares, cuadradas e incluso rectangulares. Estas últimas también puedes adquirirlas horizontales o verticales (suelen tener dos fuegos y es normal encontrarlas en cocinas pequeñas). 

4) Limpieza 

Las placas más laboriosas a la hora de limpiar son las de gas, ya que debes revisar por completo los quemadores para que no exista ninguna obstrucción ni vía de escape. Utiliza una esponja un poco humedecida y jabón. 

Las vitrocerámicas se limpian con un paño húmedo, eso sí, vigila que no raspe. También puedes utilizar rasquetas especiales para este tipo de productos y así eliminar con mayor facilidad los restos incrustados. 

Las de inducción se limpian igual que las vitrocerámicas, aunque más fácil; como el calor no afecta a la superficie, no quedan restos ni salpicaduras en la placa. 

¿Cómo puedes utilizar tu vitrocerámica de forma eficiente y segura? 

A continuación, queremos ofreceros unos pequeños consejos para aumentar la vida útil de tu vitrocerámica y sacarle el máximo partido. 

  • A la hora de cocinar intenta siempre utilizar los electrodomésticos empezando por el que utiliza un menor consumo energético para las funciones básicas, como puede ser el microondas o una olla a presión. El objetivo es aumentar aún más, si cabe, el ahorro energético de la casa. 
  • Utiliza siempre la tapa mientras cocinas. Mucha gente no lo hace y en realidad se está perdiendo calor y aumentando el tiempo de cocción que necesitan los alimentos para estar preparados. Este acto tan sencillo hará que ahorres un 25 % de la energía que necesitas al cocinar. 
  • Para que la base de las sartenes y ollas se caliente de forma homogénea, lo mejor es adquirir menaje con el fondo grueso. Una vez los tengas podrás comprobar que los alimentos se cuecen al mismo tiempo sin importar si están situados en el centro o a los laterales. 
  • Aprovecha el calor residual. Dos o tres minutos antes de terminar la cocción apaga la placa, a no ser que utilices una de inducción. 
  • Si tienes niños en casa debes vigilar que no entren en la cocina, para aumentar la seguridad existen las llamadas barreras de cocción, evitando que accedan a las sartenes u ollas y puedan quemarse. Otra opción es poner un resguardo en los mandos de la placa para evitar que puedan ponerla en funcionamiento. Algunas vitrocerámicas más avanzadas tienen una tecla especial para bloquear los fuegos y evitar que puedan modificarse. 

Ahora que ya sabes cómo escoger una vitrocerámica que se adapte por completo a tus necesidades podrás sacar el máximo partido a tus elaboraciones, contribuir al cuidado del medio ambiente y ahorrar en tu factura de la luz.