El nuevo impuesto sobre gases fluorados
El nuevo impuesto sobre los gases fluorados está regulado en el Real decreto 712/2022, del 30 de agosto. Este impuesto se ha puesto en vigor a partir del día 1 de septiembre del 2022 implantando la nueva Ley 16/2013, cuyo artículo 5 regula el Impuesto sobre los Gases Fluorados de Efecto Invernadero.
El PCA es la potencia de calentamiento atmosférico y es un valor con el que se cuantifica la contaminación, en función de los gases de CO2 emitidos. A raíz de dicha modificación se impone el impuesto sobre los gases refrigerantes que hay en el interior de los equipos de aire acondicionado, siempre que su Calentamiento Atmosférico (PCA) sea superior o igual a 150, que hasta la fecha estaban exentos de dicho impuesto.
Tipo impositivo y cuota íntegra del nuevo impuesto sobre los gases fluorados
La extensión del Impuesto de gases fluorados de efecto invernadero agravará la fabricación o importación de equipos precargados de gas y la primera carga de refrigerantes en instalaciones nuevas. De esta manera, comprar o recargar el aire acondicionado de una vivienda costará de media 65 euros más.
Esto se podría traducir en un encarecimiento de entre el 5% y el 10% para las nuevas instalaciones en pequeño comercio, hostelería, comercial y uso doméstico. Dicho impuesto será agravado por las empresas instaladoras, aunque repercutirá en el consumidor final.
El tipo impositivo se calculará arreglo al coeficiente de 0,015 del potencial de calentamiento atmosférico que corresponderá a cada gas, con un límite total de 100 euros máximo por cada kilogramo. Siempre que no se sepa el potencial de calentamiento atmosférico de los equipos, aparatos o productos, con gases sujetos al impuesto, se aplicará el tipo impositivo de 100 euros por kilogramo.
En la factura debe aparecer de forma explícita y detallada la información sobre la clase y la cantidad de gas utilizado en cada instalación, también aparecerá el importe del impuesto de los gases.
Conclusión
El nuevo impuesto que afecta a los gases fluorados, ha entrado en vigor el 1 de septiembre del 2022. Desde ese día, los precios de las instalaciones se encarecerán. Esto es así, porque el impuesto repercute directamente en el consumidor. Porque aunque el impuesto se liquida a la empresa suministradora de los equipos, es finalmente en la factura del cliente donde se refleja. Con la entrada en vigor de este nuevo impuesto, se calcula que hay un sobrecoste en torno al 5%.



