Errores comunes al purgar radiadores y cómo evitarlos
Con la llegada del frío, tener los radiadores en perfecto estado se vuelve fundamental para disfrutar de una calefacción eficiente. Sin embargo, muchas personas se enfrentan a un problema habitual: los radiadores no calientan de forma uniforme o hacen ruidos extraños. Esto suele deberse a la acumulación de aire en el sistema, y la solución pasa por purgar los radiadores. Aunque es un proceso relativamente sencillo, cometer errores durante el purgado puede reducir la eficacia del sistema o incluso dañarlo. En este artículo te explicamos los errores más comunes al purgar radiadores y cómo evitarlos para sacar el máximo rendimiento a tu calefacción.

Índice
¿Por qué es necesario purgar los radiadores?
A lo largo del tiempo, el aire se va acumulando dentro del circuito de calefacción, sobre todo si ha estado inactivo durante meses. Este aire bloquea el paso del agua caliente y provoca que los radiadores calienten solo en la parte inferior o hagan gorgoteos. Además, si un radiador no calienta bien, la caldera seguirá funcionando para alcanzar la temperatura programada, lo que genera un consumo excesivo de energía y acorta la vida útil de la instalación.
Por eso, es importante purgar los radiadores cada año, idealmente en septiembre u octubre, antes de que empiece la temporada de uso intensivo.
Errores habituales al purgar radiadores
Purgar con la calefacción encendida
Uno de los errores más frecuentes es intentar purgar los radiadores cuando están calientes. Para un purgado seguro y eficaz, es imprescindible que la caldera esté apagada y los radiadores estén completamente fríos. Si no lo están, el agua saldrá a presión y podría provocar quemaduras o impedir que el aire salga correctamente.
No comprobar si el radiador necesita ser purgado
Antes de lanzarse al purgado, conviene asegurarse de que es necesario. Para ello, enciende la calefacción y pasa la mano por la parte superior del radiador: si está más fría que la parte inferior, hay aire acumulado. Otro indicio claro son los ruidos de gorgoteo cuando el sistema está funcionando.
No seguir el orden adecuado
El purgado debe hacerse siguiendo el orden del circuito, comenzando siempre por el radiador más cercano a la caldera y avanzando en el sentido del flujo del agua. Saltarse este paso puede hacer que el aire se desplace a otros radiadores en lugar de salir del sistema.
No utilizar el recipiente adecuado
Es común olvidarse de colocar un recipiente bajo la llave de purga. Este paso es esencial para evitar mojar el suelo. Usa un vaso o un cazo y colócalo justo debajo antes de abrir la válvula.
Cerrar la válvula demasiado pronto
Otro error típico es cerrar la válvula de purga antes de tiempo. Debes esperar a que deje de salir aire y el agua fluya de forma constante. Solo entonces puedes cerrar la válvula girando en sentido contrario.
No revisar la presión de la caldera
Después de purgar cada radiador, es fundamental revisar que la presión de la caldera esté entre 1 y 1,5 bares. El purgado suele reducir la presión del sistema, y si no se ajusta correctamente, la calefacción podría no funcionar bien.
Olvidarse del equilibrado hidráulico
En instalaciones más complejas, purgar no es suficiente. Es recomendable realizar también un equilibrado hidráulico, cerrando parcialmente los detentores (las llaves inferiores de los radiadores) para asegurar que el agua se distribuye de forma homogénea por todo el sistema. Esto es especialmente importante si algunos radiadores calientan más que otros.
No tener en cuenta si el sistema tiene válvulas automáticas
Algunos sistemas modernos cuentan con válvulas de purga automáticas, que eliminan el aire por sí solas. En estos casos, el purgado manual no es necesario. No obstante, si a pesar de tener válvulas automáticas los radiadores no calientan bien, es aconsejable contactar con un profesional para una revisión completa.
¿Qué hacer si el purgado no soluciona el problema?
Si después de purgar los radiadores siguen sin calentar correctamente o emiten ruidos, es posible que el aire se encuentre no en los radiadores, sino en las tuberías del circuito. Este tipo de purgado requiere una intervención más profunda y profesional. Además, un mal funcionamiento puede deberse a un desequilibrio hidráulico o a una presión inadecuada.
Confía en profesionales si tienes dudas
Aunque purgar los radiadores es una tarea que puedes hacer tú mismo, si el sistema es complejo, hay calefacción central o no obtienes los resultados esperados, lo mejor es dejarlo en manos de un especialista. En expertClima te ayudamos a poner a punto tu sistema de calefacción, ya sea para realizar un purgado completo, equilibrar el circuito o revisar tu caldera antes de que comience el frío.







