A qué temperatura poner la calefacción en invierno

Uno de los grandes dilemas con los que nos encontramos es a qué temperatura debemos poner la calefacción en invierno. Porque si algo caracteriza esa época del año son los cambios de temperatura que experimentamos al entrar y salir de las tiendas, las viviendas, etc. Y claro está que estos contrastes drásticos son muy perjudiciales para la salud… se dice que el invierno es tiempo de resfriados, ¿verdad? Por este motivo es importante saber cómo utilizar la calefacción de manera responsable. Es genial entonces que los equipos de calefacción dispongan de un termostato para que podamos programar la temperatura que deseemos.

 

¿A cuántos grados se recomienda poner la calefacción en invierno?

 

Para hacernos una idea, el Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios (RITE), desde 2022, establece que la temperatura en invierno en edificios públicos debe residir en 19 grados, así que en el termostato de los sistemas de calefacción debería programarse esa temperatura. Sin embargo, en este artículo queremos centrarnos en residencias particulares de carácter doméstico.

Tal vez pueda parecernos que 19 grados son muy pocos para estar en casa en invierno, pero realmente no es una mala temperatura si queremos cuidarnos del estrés térmico, aunque si la mantenemos entre 19 y 21 grados podremos obtener sin problemas el bienestar que buscamos.

Por otro lado, conviene tener en mente que la temperatura idónea para conseguir un sueño reparador es de entre 15 y 17 grados, si programamos una temperatura superior a esta, podríamos no llegar a descansar bien y notar molestias durante la noche. Sabemos que con el uso de la calefacción, la humedad del ambiente tiende a disminuir, y si ponemos una temperatura más alta de la recomendada puede que el ambiente alcance una sequedad excesiva.

 

¿Qué pasa si pongo la temperatura más alta?

 

Inocentemente podemos pensar que por programar nuestra calefacción algunos grados por arriba de lo recomendado no va a notarse la diferencia, y que nos vamos a sentir más cómodos en casa.

La realidad es que sí notaremos la diferencia en cuanto a…

 

  • Consumo: por cada grado extra que programemos de más en nuestro equipo de aire acondicionado, el consumo energético se incrementará entre un 7% y un 8%, es decir, resultará más caro el uso de la calefacción.
  • Salud: estar en un ambiente exageradamente cálido en comparación a la temperatura ambiente natural puede desencadenar problemas de salud, desde resfriados hasta afecciones respiratorias, deshidratación, alteraciones del sueño, jaquecas, etc.
  • Alteraciones en el equipo: independientemente del sistema de calefacción que estemos utilizando, podría ocurrir que este no diera el rendimiento esperado, además, el desgaste podría ser mayor de lo usual, al igual que podrían aparecer averías.

 

Obviamente…

 

Ahora que ya sabes temperatura poner la calefacción en invierno, la decisión está en manos de cada usuario y es lógico que cada persona en su hogar, acabará haciendo el uso de la calefacción que más apropiado le parezca, pero teniendo en cuenta las consecuencias de programar la temperatura excesivamente elevada, podríamos decir que la mejor opción es seguir las recomendaciones y nunca mejor dicho… ¡curarnos en salud!

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