Temperatura ideal en la oficina
La temperatura es un factor muy importante que hay que cuidar, ya que influye directamente en nuestro estado de ánimo y en nuestro rendimiento.
Probablemente habrás experimentado alguna vez los efectos que produce el hecho de estar en una estancia en la que la temperatura está más baja de lo que te gustaría, o tal vez al contrario.
La sensación de frío o calor afecta de manera directa a nuestra capacidad de concentración y por consiguiente, a nuestra eficiencia, además de provocar malhumor u otras emociones que dificultan el llevar a cabo nuestras tareas y otras actividades, o simplemente transmiten incomodidad y malestar.
Por este motivo es importante regular la temperatura de nuestros lugares de trabajo, hoy vamos a hablar sobre la temperatura en las oficinas concretamente.

Por Ley
Existen el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios) y Ley de ahorro energético, que dictaminan la temperatura que hay que respetar en los espacios públicos cerrados.
Actualmente estas normativas indican que durante la época de verano, la temperatura del aire acondicionado no puede ser inferior a los 27 grados, y en la época fría, la calefacción no debe superar los 19 grados.
En la oficina
A veces, la situación en una oficina se puede convertir en una escena interesante. Como se dice: nunca llueve a gusto de todos. Hay personas que son más sensibles al calor o al frío y cuando se comparte espacio de trabajo con otras personas, lo más justo es programar el aire acondicionado a una temperatura razonable. Está claro que acertar lo mejor para cada uno de los usuarios es una tarea difícil.
Por suerte, existe la normativa que regula los parámetros de temperatura a la que se ha de poner el aire acondicionado. Actualmente en la época de verano se estipula que el aire acondicionado no puede programarse a una temperatura menor de 27 grados, y en invierno, no puede ser mayor de 19 grados. Esta normativa, junto con la Ley de ahorro energético, ayuda a evitar disputas entre los trabajadores de una empresa.
Sabemos que la temperatura y el bienestar afectan directamente a nuestro rendimiento, estado de ánimo y salud, por lo tanto, es importante cuidar de los trabajadores y no someterlos a un ambiente en el que el calor o el frío sean un obstáculo para su productividad y comodidad.
¿Qué hago si a esa temperatura tengo frío o calor?
Es probable que aún programando el aire a la temperatura que dicta la ley, no sintamos unas condiciones óptimas para concentrarnos y realizar nuestro trabajo de manera eficiente.
Partiendo de la base que el aire acondicionado estará a la temperatura marcada por la RITE, podemos tener en cuenta cuál es la sensación térmica que experimentamos y así estar preparados para llevar ropa más ligera o por el contrario, traer alguna capa de abrigo que nos proporcione la calidez que nos falta.
Sentirse a gusto es esencial para que todo funcione correctamente y el ambiente en la oficina se mantenga agradable, tanto a nivel físico como social.



