Climatizar una piscina cubierta
Sabemos que muchos de vosotros tenéis una piscina, pero solo la utilizamos en verano. ¿No os gustaría poder disfrutar de ella también en invierno, sin pasar frío? Pues seguid leyendo, porque en este artículo vamos a hablar sobre esto.

Tipos de piscinas cubiertas
Lo primero que hay que tener en cuenta es el tipo de piscina cubierta que tenemos. No es lo mismo una piscina de obra, que una prefabricada o una desmontable. Cada una tiene sus ventajas y sus inconvenientes, y requiere un sistema de climatización diferente. Por ejemplo, las piscinas de obra son las más resistentes y duraderas, pero también las más caras. Las prefabricadas son más económicas y fáciles de instalar, pero tienen menos opciones de personalización y pueden deteriorarse más con el tiempo. Las desmontables son las más baratas, sencillas y las que menos espacio ocupan, pero también las más frágiles.
¿En qué zona vives?
A continuación, lo que hay que considerar es el clima de la zona donde vivimos. No es lo mismo climatizar una piscina en el norte, sur, en la costa o en la montaña. Cada lugar tiene unas condiciones climáticas distintas, que influyen en la temperatura del agua y del aire, y en la humedad. Por poner un ejemplo, en el norte suele hacer más frío y llover más, por lo que necesitaremos un sistema de calefacción más potente y un buen aislamiento térmico. En el sur suele hacer más calor y hay más sol, por lo que podremos aprovechar la energía solar para calentar el agua y reducir el coste eléctrico. En la costa suele haber más viento y salitre, por lo que tendremos que proteger la piscina de la corrosión y la suciedad. En la montaña suele haber más nieve y heladas, por lo que tendremos que evitar que el agua se congele.
Opciones para climatizar la piscina
El siguiente paso es decidir el sistema de climatización que vamos a utilizar. Hay muchos tipos de sistemas disponibles en el mercado, cada uno con un precio diferente. Algunos de los que más se usan son:
- Bombas de calor: Son dispositivos que extraen el calor del aire exterior y lo transfieren al agua de la piscina. Son muy eficientes y ecológicos, ya que aprovechan una fuente de energía renovable y reducen las emisiones de CO2. Pero, también son los más caros y los que más mantenimiento necesitan.
- Calentadores eléctricos: Son resistencias que se conectan a la red eléctrica y calientan el agua de la piscina directamente. Son muy sencillos de instalar y usar, ya que solo hay que enchufarlos y regular el termostato. Sin embargo, también son los más contaminantes y los que más energía consumen, por lo que suponen un gasto importante en la factura de la luz.
- Calentadores de gas: Son aparatos que queman gas natural o propano para generar calor y calentar la piscina. Son muy rápidos y potentes, ya que pueden elevar la temperatura del agua varios grados en poco tiempo. Lo peor, es que también son los más peligrosos y los que más emisiones generan, por lo que requieren una instalación profesional y un buen sistema de ventilación.
- Paneles solares: Que captan la radiación solar y la convierten en calor para calentar el agua. Son muy económicos y ecológicos, ya que usan una fuente de energía gratuita e inagotable. Obviamente, el mayor inconveniente, es que dependen del clima, por lo que solo funcionan cuando hay sol.
Ahora que sabéis esto, ya estaréis preparados para poder tener tu piscina cubierta climatizada y poder utilizarla con el agua caliente, sea la estación que sea, haga frío o calor.



